En América Latina y el Caribe, el aumento de la producción agrícola no ha significado una disminución importante de la pobreza, afirma un estudio publicado en la sede de la UNESCO en Paris.
El informe "Evaluación Internacional de las Ciencias y Tecnologías Agrícolas para el Desarrollo", preparado por más de 400 científicos y diversas agencias de la ONU, también afirman que la importación de alimentos en la región ha creado dependencias y ha afectado a mercados locales.
Guillén Calvo, consultor de la UNESCO, dijo que el documento recomienda a los gobiernos regionales regular y la siembra de semillas genéticamente modificadas, sobre todo en países de donde son originarios.
"Estamos hablando de la papa, estamos hablando del maíz, estamos hablando del Perú, de México, de ciertas zonas, donde hay que evitar a toda costa la contaminación de OGMs de esos núcleos de biodiversidad, porque hoy en día se mide muy mal cual es el impacto de esos organismos sobre la cuestión ambiental".
Además de hacer recomendaciones específicas a todas las regiones del planeta, el informe sostiene que las prácticas agrícolas contemporáneas deben ser cambiadas radicalmente si se quiere combatir la pobreza y el hambre, y afrontar los retos derivados del crecimiento de la población mundial y las consecuencias de los cambios climáticos.