Un avión comercial con más de 70 personas a bordo, entre ellas funcionarios de la ONU, se estrelló al despegar en la ciudad de Goma, al noreste de la República Democrática del Congo.
Así lo confirmó la Misión de las Naciones Unidas en ese país, MONUC, cuyos equipos de primeros auxilios, médicos, ambulancias y bomberos fueron enviados al lugar del accidente para ayudar a las víctimas.
MONUC informó que 7 pasajeros sobrevivieron el accidente. Ellos son dos empleados internacionales de UNICEF, uno de los cuales se encuentra gravemente herido, un congolés que trabajaba para OCHA, la oficina de ayuda humanitaria de la ONU, su esposa, dos pilotos y un asistente de vuelo.
La aeronave cayó sobre una zona densamente poblada.