Son las 11 de la mañana en las calles de San Salvador. En una esquina, una señora palmea diligente las tortillas, alimento prehispánico y tradicional de la dieta centroamericana.
Y nos cuenta que la vida está cara y que el negocio merma. Que toda su familia tiene que trabajar muy duro desde temprano para ganarse el dinero y no pasar hambre.